jueves, 7 de diciembre de 2017

Reseña: Bee Bee Sea - Sonic Boomerang (Dirty Water Records USA / Wild Honey Records, 2017)




Al menos durante los últimos 15 años, la psicodelia ha vivido un resurgimiento dentro del campo musical a nivel mundial; jamás desapareció, pero es una realidad que en la actualidad cada vez son más las agrupaciones que se enmarcan dentro del movimiento y de igual forma ahora existen más espacios en medios de comunicación e inclusive festivales especializados para darle cabida a todo esta nueva generación.

De esa forma, en la ciudad italiana de Castel Goffredo se conocieron tres jóvenes adoradores de las guitarras ruidosas y llenas de distorsión, por lo que optaron por iniciar su propio proyecto con el que buscaron emular a sus ídolos musicales.

Fue así como Wilson Wilson (voz y guitarra), Giacomo Parisio (bajo) y Andrea Onofrio (batería) crearon a Bee Bee Sea en el 2014. Apenas un año después publicaron su álbum debut, el cual les ganó buenas críticas y les permitió salir de gira por toda Europa.

Ahora en pleno 2017, el trío tiene listo su segundo LP que ha sido publicado en conjunto por Dirty Water Records USA y Wild Honey Records y en el que, al igual que en su antecesor, se siente una fuerte influencia de agrupaciones como The Black Lips, Thee Oh Sees y King Khan & The Shrines.

A través de ocho composiciones el trinomio presenta un sonido fresco como la brisa del verano, con una batería ansiosa que nunca deja de sonar y una guitarra con un distorsión omnipresente que domina todas las canciones.

Para abrir bocado, el álbum inicia con "Sonic Boomerang", un torpedo sonoro que al inicio podría recordar a Davie Allan gracias al manejo del fuzz en la guitarra, pero después se transforma en una fiesta a la orilla de la playa. Por otra parte, en "This Dog Is The King Of Losers" el conjunto muestra su lado más divertido pero cargado de un fuerte espíritu psicodélico durante sus casi seis minutos de duración.

Y de la misma forma en que sucede con las mejores fiestas, el único inconveniente con el álbum llega cuando se termina, aunque en este caso todo se soluciona al volver a escucharlo todas las veces que sea necesario para hipnotizar los oídos.


miércoles, 6 de diciembre de 2017

Reseña: Baronen & Satan - Satan Is A Lady (Dirty Water Records USA, 2017)




El rock es un estilo universal que ha sabido replicarse en todos los puntos del planeta y aunque cuando se habla de Suecia tal vez no se mencionen muchos nombres (nosotros hemos escrito reseñas de Makeouts y The Surfites), la realidad es que de manera constante existen agrupaciones que surgen en el país europeo.

En este caso, uno de los proyectos más recientes que se puede mencionar es Baronen & Satan, conjunto proveniente de la gélida ciudad de Gothenburg, que inicialmente fue fundado por la pareja conformada por Linda Rydelius (voz) y Philippe Sainz (guitarra) a finales de 2013. Fue hasta un par de años después que se unieron Marie Bergqvist (bajo) y Stefan Young Sik Olsson (batería) que se conformó la alineación actual del grupo.

Al respecto, es importante acotar que el cuarteto define su estilo musical como Garagedeath, un curioso término que se puede entender como la unión del rock primitivo, sucio y desaliñado con ciertos toques de oscuridad y tenebrosidad.

De esta forma, durante el pasado Halloween el conjunto sueco lanzó a la venta su primer álbum, titulado Satan Is A Lady, a través del naciente sello Dirty Waters Records USA, filial de la disquera inglesa.

Lo que llama la atención del conjunto es que dentro de sus canciones es posible encontrar elementos de The Cramps, The Stooges, Blondie, Bauhaus, Suicide y Velvet Underground. Todos juntos y bien revueltos hasta crear un licuado sonoro en el que también se dan cita las atmósferas psicodélicas y tenebrosas dignas de un aquelarre.

Para completar el cuadro, el álbum fue producido por el estadounidense Jim Diamond, conocido por su trabajo detrás de la consola en materiales de bandas que van desde The White Stripes hasta los Dirt Bombs. El resultado se tradujo en 10 temas oscuros pero salvajes, tenebrosos pero ponzoñosos. Con una áspera guitarra que recuerda a Ron Asheton y una cantante que suena a una Debbie Harry enojada con la vida, el resultado hace obligado el prestarle más atención a Suecia para encontrar más grupos que logren uniones de este nivel.


lunes, 4 de diciembre de 2017

LA ORGÍA SONORA DE EARTHLESS Y RADIO MOSCOW EN MÉXICO



Earthless, Radio Moscow y Alpine Fuzz Society ofrecieron una de las noches más psicodélicas del año en la Ciudad de México.

Resulta muy complicado rastrear los inicios de la psicodelia en la música pero lo que es cierto es que en la actualidad, este estilo musical goza de una enorme aceptación en México y cada vez son más las agrupaciones nacionales que se inclinan hacia los sonidos que no conocen de límites ni quieren encasillarse en reglas absurdas para pertenecer a un cierto género musical.

En ese sentido, además de la nutrida oferta musical que cada fin de semana alimenta los foros de la capital mexicana con bandas nacionales que apenas se están labrando su propio camino, también ha sido importante el trabajo de promotores que, sin grandes presupuestos, se han ocupado de traer a nuestro país a grupos de renombre dentro de pequeños nichos pero que no gozan del reconocimiento popular.

Acerca del punto anterior, el trabajo de Kill Pill Klvb ha resultado definitorio para arriesgarse y apostar por la psicodelia y el blues, siempre acompañado por conciertos de enorme nivel y con precios que resulten adecuados para el público mexicano.

De esta forma, su apuesta más reciente fue traer por primera vez a nuestro país a Earthless y por tercera ocasión a Radio Moscow, además de lograr que el debut profesional del 'supergrupo' Alpine Fuzz Society se realizara en territorio mexicano.


Earthless y Radio Moscow en México. Fotografía de Ivan Nieblas

Desde varias horas antes del concierto se sintió la emoción del público mexicano, lo que generó que en el momento en el que se autorizó el ingreso de los primeros fanáticos al recinto, la fila ya casi le daba la vuelta a la calle, situación que no suele ocurrir muy seguido con esta clase de eventos. Y esto apenas era el inicio de una prometedora noche de las que jamás se olvidan.

Una vez en el interior, lo primero que recibía a los asistentes era la selección musical a cargo de Urko SS, dupla de afamados difusores del rock en el país, y la cual iba de Fu Manchu a Motörhead y de Megadeth a Black Sabbath. Las bocinas de Sala Corona vomitaban lo más sucio del rock de diferentes décadas pero siempre a máximo volumen, lo cual sirvió de introducción para darle la bienvenida a Motor, agrupación capitalina fundada por Manuel Suárez, quien en los noventa fue cantante de Guillotina, una de las bandas mexicanas más famosas de lo que algunos denominaron como grunge y que en su momento inclusive lograron trabajar al lado del emblemático productor estadounidense Jack Endino.

Ahora en esta nueva etapa, el cuarteto ha sorprendido por su constante actividad y en apenas un lustro ya ha lanzado tres álbumes, por lo que su presentación consistió en una cuidadosa selección de lo más destacado de cada uno de sus discos, con canciones que muestran un rock duro y potente que generó una respuesta mixta entre el público.


Alpine Fuzz Society. Fotografía de Ivan PM

Inmediatamente después tocó el turno de ver a Alpine Fuzz Society, un ‘supergrupo’ conformado por integrantes de Earthless y Radio Moscow y el cual apenas realizó el segundo concierto de su historia, siendo su debut una noche antes en Guadalajara. Pese a que originalmente se anunció como un trío e inclusive así se describen en su cuenta oficial de Instagram, en realidad se presentaron como cuarteto con Parker Griggs (guitarra y voz), Paul Marrone (bajo), Isaiah Mitchell (guitarra) y Mario Rubalcaba (batería).

A pesar de la enorme trayectoria con la que cuenta cada uno de ellos, sorprende que no cuentan con miembros de staff que se encarguen de conectar y afinar los instrumentos, por lo que cada uno subió a la tarima como si fueran unos principiantes y cuando parecía que todo estaba listo, regresaron a sus camerinos tan sólo para reaparecer sobre el escenario un par de minutos después pero ahora cada uno con unas hojas en sus manos que delataban el setlist que interpretarían.

Cuando un músico decide crear un proyecto alterno, lo primero que se espera es que sea diferente a su banda principal para que realmente amerite el crear música bajo otro nombre y en el caso de este debutante cuarteto se aprecia de inmediato. Contrario a lo que hace cada uno de los integrantes con sus grupos principales, en Alpine Fuzz Society se escucha un rock más inclinado hacia lo que se puede llamar tradicional, con canciones conformadas por la estructura verso-coro-verso y que no rebasan los 4 minutos de duración.

Antes de iniciar, Parker, quien se coloca en primer plano, comenta que se sienten muy emocionados de que sus primeras 2 presentaciones hayan sido en México por todo el cariño que el país les ha brindado y de inmediato da comienzo su furibundo concierto. Aquí no hay lugar para las improvisaciones ni los jams cósmicos, todo es un rock rápido y potente que ellos mismos han definido como high-energy-garage-rock-&-roll y el cual por momentos provoca que Mario se acerque a su trabajo en los tambores en OFF!, proyecto en el que participa junto al inquieto Keith Morris.

Apenas media hora fue suficiente para escuchar la mayoría de los temas que conformarán el álbum debut de Alpine Fuzz Society, el cual dijeron que ya fue grabado y saldrá a la venta en algún momento del próximo año a través del sello californiano Alive Naturalsound Records.


Radio Moscow. Fotografía de Ivan PM

Para estos momentos de la noche el lugar luce al menos al 90 por ciento de su capacidad y es notorio que el público mexicano le tiene un gran cariño a Radio Moscow. Resulta imposible explicar cómo nació este cariño mutuo pero hay que recordar que las dos visitas anteriores del trío a la capital mexicana, ocurridas en 2015 y 2016, fueron completamente exitosas con foros a su máxima capacidad. Ahora en un lugar mucho más grande que tiene una capacidad para mil 300 personas, el reto luce mayúsculo pero ellos lo enfrentaron sin problema.

Lo que al inicio llama la atención es que como pocas veces, el ingeniero de sonido hizo un gran trabajo y es posible escuchar todo a máximo volumen pero con claridad, lo cual siempre se agradece si te encuentras en un concierto de rock.

Fieles a su costumbre, los integrantes del trinomio no se caracterizan por entablar un diálogo con el público a través de palabras y prefieren hablar con su música. Durante poco más de una hora dieron un repaso a los 5 álbumes que conforman su discografía, con especial énfasis a New Beginnings, su material más reciente que tiene pocas semanas de haber sido lanzado y el cual también marca su debut con el experimentado sello Century Media Records.

Precisamente el tema que le da nombre a su nuevo material es el primero en sonar, marcado por la rasposa voz de Parker junto con sus explosivos solos de guitarra, los cuales son redondeados por el bajeo sólido de Anthony Meier y el trabajo en la batería de Paul Marrone, quien nunca pierde el ritmo y en conjunto generan un flameante sonido que recuerda los momentos de gloria de Cream, el conjunto que inauguró la figura de los power tríos en el rock hace medio siglo.

A lo largo de poco más de una decena de temas, sonaron nítidos y generaron una bomba sonora que fue complementada con un juego de luces y unas sencillas animaciones que se proyectaron al fondo del escenario. No hubo encore pero su trabajo cumplió las elevadas expectativas que se tenía sobre ellos y hace creer que en caso de una nueva visita a la capital mexicana, tendrá que ser para un foro mucho más grande porque se trata de una banda en constante ascenso que cada vez tiene nuevos adeptos.

Al finalizar su presentación fue obvio que muchos asistentes sólo fueron por Radio Moscow porque el foro ligeramente se vació, lo que generó que fuera más cómodo y sencillo acercarse lo más posible al escenario y después de unos minutos por fin inició Earthless, trío californiano de rock instrumental y enorme trayectoria que por primera vez se presentó en la capital mexicana.

En una esquina se colocó Mike Eginton con su bajo y a él lo siguieron Isaiah Mitchell en la guitarra y Mario Rubalcaba en la batería, quienes  tuvieron tiempo de descansar después de lo hecho minutos antes con Alpine Fuzz Society. Como es una tradición en sus conciertos, iniciaron con "Uluru Rock", tema contenido en From the Agessu segundo material y el cual vio la luz en el 2013.

En el caso de este experimentado trío, su estilo está marcado por la eterna improvisación y por generar orgías sonoras que hipnotizan oídos. En sus canciones no hay principios ni finales porque todo se encuentra conectado y generaron un telaraña sónica en la que se alcanzaron a escuchar algunos riffs de "Dazed And Confused", composición del cantante de folk Jake Holmes pero que Led Zeppelin haría suya en 1969.

Lo correcto sería afirmar que durante hora y media el trío derritió los oídos de los asistentes gracias a un jam gigantesco protagonizado por la guitarra de Mitchell, quien sin la necesidad de hacer malabares con su instrumento ni intentar ser un virtuoso de la guitarra, sí demostró que se trata de uno de los mejores músicos de su generación. Su secreto es hacer mucho con los menos elementos posibles, además no conoce de limitaciones y ha hecho de la improvisación su principal arma.


Earthless al finalizar su presentación. Fotografía tomada del Facebook de la banda

Al finalizar, lo normal fue cerciorarse de si en realidad seguíamos vivos y nuestras cabezas continuaban en su lugar porque lo ofrecido por las agrupaciones fue como realizar un viaje interplanetario, además de que resultó llamativo ver la multitudinaria respuesta del público mexicano, por lo que los encargados de Kill Pill Klvb confirmaron que esto los motiva a seguir por el mismo camino y seguro el próximo año vendrán más concierto del mismo nivel en nuestro país.


domingo, 3 de diciembre de 2017

ENTREVISTA: El sonido atemporal de Os Haxixins



Durante la gira mexicana del cuarteto brasileño de garage psicodélico Os Haxixins, les realizamos la siguiente entrevista.

Si en el mundo del garage a nivel mundial existe una agrupación que se ganó al respeto y la admiración por renegar de todas las cosas y modas que acontecían a su alrededor y en lugar de eso se encargó de revivir la estética y el sonido de la década de los sesenta, fue el cuarteto brasileño Os Haxixins.

Surgido en los primeros años del Siglo XXI, el conjunto sudamericano se preocupó por recrear al máximo el sonido de sus ídolos que inclusive se encargó de emplear únicamente instrumentos de bulbos fabricados en los sesenta y todas sus grabaciones siempre fueron hechas en sonido monoaural.

Primero lograron captar la atención de algunos medios locales especializados y a partir de eso lograron darse a conocer en el extranjero, lo que les permitió ser fichados por prestigiosos sellos como Groovie Records (Portugal) y Get Hip Recordings (Estados Unidos), además de realizar varias giras por Europa.

Pese a lo anterior, el tiempo se encargó de provocar cierto distanciamiento entre los integrantes del conjunto y aunque oficialmente nunca se han separado, sí se alejaron de los escenarios y en los últimos años sólo suelen ofrecer esporádicos conciertos en su país natal.

Fue por eso que resultó una grata sorpresa cuando se anunció que Os Haxixins se presentarían por primera vez en México en un concierto organizado en la capital por el colectivo PsychOut, por lo cual en Música Inclasificable nos dimos a la tarea de contactar a Edu Osmédio, bajista de la banda, para la siguiente entrevista que fue realizada días antes de su visita a México.

Os Haxixins Tour México 2017. Ilustración tomada del Facebook de la banda

¿Cómo se sienten de esta visita inesperada por México?

Edu Osmédio: En realidad no tenemos nada listo y apenas hace unas semanas nos volvimos a juntar todos en un mismo salón para ensayar nuestro repertorio y empezar desde cero porque en los últimos años la banda prácticamente ha desaparecido y sólo nos reunimos para algunos conciertos esporádicos en Brasil, pero en esta ocasión decidimos hacer algo diferente y por eso aprovechamos esta oportunidad que se nos presentó de ir a México. Pero a pesar de eso, buscaremos ofrecer lo mejor de cada uno de nosotros para no decepcionar a nuestros fanáticos mexicanos.

¿Cómo fue que se dio la invitación para presentarse en México?

EO: Todo fue muy simple y fue gracias a Ximena [integrante del colectivo PsychOut] quien le hizo la invitación a Uly, nuestro baterista y fundador de la banda. Nosotros siempre habíamos tenido muchas ganas de venir a México pero por desgracia nunca habíamos recibido un ofrecimiento formal de algún organizador así que en esta ocasión no lo dudamos y de inmediato dijimos que sí.

Como lo mencionaste, en los últimos años la actividad de la banda disminuyó considerablemente, ¿a qué se debió esto?

EO: Fue simplemente porque cada uno de los integrantes decidimos seguir con otros proyectos y explorar otros sonidos, pero al final nuestra unión siempre se ha mantenido y el amor que cada uno de nosotros tenemos por Os Haxixins ha hecho que sea imposible terminar con la banda y es por eso que cada que podemos y se presentan las posibilidades, aprovechamos para ofrecer algún concierto.



¿Y qué fue lo que los motivó a venir a México?

EO: Fue el hecho de que siempre hemos admirado mucho a México por toda su cultura y siempre habíamos tenido el sueño de presentarnos aquí pero como ya lo mencioné, lo único que nos había faltado era una invitación seria y formal de parte de algún promotor para poder concretarlo.

Una característica primordial del sonido de Os Haxixins es que suelen emplear sólo instrumentos antiguos o de bulbos para adquirir un estilo que se acerque lo más posible a lo que se hacía en la década de los sesenta, ¿eso representa algún problema para ustedes en la actualidad?

EO: En realidad ahora no tenemos problema con eso porque aunque es verdad que a nosotros nos gusta sólo utilizar instrumentos fabricados en los sesenta para darle a nuestro sonido un estilo vintage, en realidad eso sólo lo hacemos para las grabaciones y cuando nos encerrábamos en algún estudio de grabación, pero con el tiempo aprendimos que es muy complicado ser así siempre, por lo que para los conciertos o giras internacionales nos acomodamos a lo que tenemos a nuestra disposición y el equipo que nos puedan prestar en los foros en los que nos presentemos.

En la actualidad, ¿qué otros proyectos alternos tienen los integrantes de la banda?

EO: Todos tenemos otras bandas musicales, algunas de las que existen actualmente son Os Subterráneos, Capitán Bourbon y Viejos Lobos, entre otras.


He visto que en tu caso también eres director de algunos vídeos musicales y en especial de una serie llamada “A Idade da Terra Em Transe”, ¿puedes explicar en qué consiste?

EO: Sí, yo he dirigido algunos videos musicales y en el caso de esa serie, se creó para promover un festival también llamado “A Idade da Terra Em Transe”, el cual fue nombrado así por un par de películas de Glauber Rocha, uno de los cineastas brasileños más importantes que hemos tenido y que yo considero como uno de los más grandes artistas que han existido aquí


¿Existen planes de grabar un nuevo álbum o tal vez publicar un nuevo 7” de Os Haxixins?

EO: No, a pesar de que en su momento intentamos reunirnos en un estudio y grabar el que hubiera sido nuestro tercer LP, las cosas no funcionaron y creemos que es mejor no forzarlas, así que en realidad no tenemos planes de grabar ni de publicar nada nuevo.

Finalmente, ¿cómo se encuentra el movimiento del garage actualmente en Brasil? ¿Hay algunas bandas que puedas recomendar?

EO: Aquí la escena del garage se encuentra muy bien y existen infinidad de agrupaciones que actualmente están haciendo cosas bastante buenas y que me gustan, aunque hay que recordar que Brasil es un país enorme y creo que resultaría imposible poder conocerlas a todas por la cuestión geográfica pero al menos en el campo del garage y la psicodelia actual yo recomiendo mucho a Os Subterrâneos, Os Estilhaços, Os Artefactos, Os Tulipas Negras y Os Longes.


Para conocer más de la banda recomendamos visitar su Facebook oficial:

viernes, 1 de diciembre de 2017

Reseña: Cegvera - Creations EP (LSDR Records / Dirty Filthy Records, 2017)




A partir de los encuentros inesperados suelen surgir proyectos interesantes y eso fue lo que sucedió con Gerardo, baterista del cuarteto mexicano Vinnum Sabbathi, quien se fue a vivir a Inglaterra por motivos escolares y aunque parecía que la música pasaría a segundo plano en su vida, allá, a varios miles de kilómetros, encontró a un par de cómplices con gustos similares y junto a los que decidió fundar Cegvera, un trío de rock instrumental e introspectivo.

Con base en la ciudad de Bristol, el conjunto es complementado por Aaron (bajo) y Matt (batería). Ya definidos como un trío de poder, el primer resultado de su trabajo fue Fractals, álbum debut lanzado el año pasado y con el que ganaron notoriedad gracias a su sonido espeso como la niebla y oscuro como la noche.

De manera casi inmediata, ahora el conjunto presenta Creations EP, segunda muestra de su trabajo y en el que a través de cinco composiciones, el trío se adentra en los terrenos del doom metal con algunos pasajes de stoner rock debido a lo árido que llegan a sonar por momentos y a las fuertes dosis de psicodelia que se aprecian en todo momento.

Mediante temas de, en promedio, cinco minutos de duración, el grupo emprende un viaje hacia los terrenos del ambient y en algunas ocasiones inclusive llega a sonar a drone gracias a la repetición incesante, pero siempre acompañado de potentes riffs de guitarra que deben ser escuchados a máximo volumen.

El material ya se encuentra disponible en CD a través del sello mexicano LSDR Records e incluye siete bonus live tracks, además de que en las próximas semanas también será editado por la debutante disquera inglesa Dirty Filthy Records en una edición en vinilo para los amantes de la música en formato de gran tamaño.


miércoles, 22 de noviembre de 2017

Reseña: Mean Motor Scooter - Hindu Flying Machine (Dirty Water Records USA, 2017)




Como parte de su expansión, este año el sello inglés Dirty Water Records presentó su filial Dirty Water Records USA, la cual tiene el mismo objetivo: publicar el trabajo de bandas de cualquier parte del mundo pero que se encuentren enfocadas en el rock & roll sudoroso y que no estén en busca de la perfección o de complicadas estructuras musicales.

De esta forma, gracias a Dirty Water Records USA vio la luz el primer álbum de Mean Motor Scooter, un trío proveniente de Texas y el cual está integrado por jóvenes músicos que también formaron parte de otros proyectos como Endless Sky y Spookeasy.

Fue apenas en el 2015 cuando el trinomio conformado por Sammy Kidd (guitarra y voz), Jeffrey Friedman (batería) y Joe Tacke (bajo), surgió y de inmediato ganó notoriedad gracias a sus acelerados temas que deambulan entre la furia adolescente del punk y la suciedad inconfundible del garage.

Con un EP y un sencillo previo, este año fue lanzado Hindu Flying Machine, trabajo conformado por 11 composiciones que como principal novedad presentan la incorporación de Rebekah Elizabeth en el teclado, lo que ahora le otorga mayor variedad al sonido del conjunto, aunque la esencia del rock & roll furibundo continúa intacta.

Con la juventud como principal aliada, el ahora cuarteto canta sobre una vida conformada por una fiesta infinita llena de cerveza helada y diversión infinita para nunca preocuparse por el mañana porque lo único que existe es el presente.

Ya con el material en mano, lo único que sigue para el grupo es continuar con su incesante actividad que incluye presentaciones cada fin de semana y beberse la mayor cantidad posible de alcohol en el menor tiempo posible porque la vida es demasiado corta para desperdiciarla en otros asuntos.


martes, 21 de noviembre de 2017

Invitación: Fido Fest 2017 y el gusto por la psicodelia mexicana



En la actualidad, la psicodelia se ha convertido en uno de los estilos predilectos del público mexicano y eso se aprecia en la numerosa cantidad de agrupaciones musicales que, en sus diferentes vertientes y estilos, hacen que la llama continúe encendida.

Fue de esta forma que nació el Fido Fest, el cual también busca retomar el concepto de los antiguos festivales musicales, los cuales se realizaban al aire libre y en armonía; por otra parte, de la misma forma en que ahora resulta cada vez más frecuente la realización de eventos con grupos extranjeros, también se antoja necesario el ofrecer espacios para el talento nacional.

Por último, otra motivación que llevó a la creación de Fido Fest fue el buscar un espacio en el que cada banda pueda ofrecer una presentación completa y no tenga que recortar su tiempo, algo casi imposible que suceda para las propuestas nacionales en otro tipo de festivales musicales.

Concebido en el 2014 de manera autónoma y autogestiva, el Fido Fest alista los detalles de su cuarta edición, la cual se realizará el próximo 25 de noviembre en un terreno privado al aire libre, ideal para acampar, ubicado en el poblado de Santa María Cahuacán, dentro del municipio de Nicolás Romero, en el Estado de México.

Para esta edición se contará con la participación de la siguiente selección de agrupaciones de diversas generaciones con estilos que van del rock progresivo a la psicodelia y el stoner rock: Chac Mool, Partícula, Electric Mountain, Rider Negro, Drugster Monster, Axis Mundi, The Narrow Way, Orange Moon, War Machine, The Orange Boys, Death Yak y Gris.

Los boletos se pueden adquirir en preventa por $100 o el día del evento en $150. Para información más precisa sobre el festival, la forma de adquirir los boletos o cómo llegar, recomendamos visitar el link del evento oficial en Facebook.






jueves, 16 de noviembre de 2017

Reseña: The Routes - Dirty Needles And Pins (Greenway Records, 2017)




El mundo musical es bastante peculiar y mientras algunas personas dedican años tan sólo para poder componer y grabar un álbum, también existen otras mucho más prolíficas que encuentran la inspiración en cualquier lugar y están totalmente casadas con la música, por lo que de manera constante se permiten publicar nuevas creaciones.

Enmarcado dentro de lo que se conoce como workaholic, el guitarrista inglés Chris Jack presenta el sexto LP de su proyecto The Routes, siendo la continuación de In This Perfect Hell (recomendamos leer nuestra reseña) que vio a luz a inicios de este mismo 2017.

Al respecto, es importante acotar que Chris Jack también es multiinstrumentalista, por lo que se encargó de la guitarra, voz, bajo, teclado y percusiones, es decir que prácticamente todo el material fue compuesto por él mismo.

Acerca de su pasado, es conveniente mencionar se inició en el mundo profesional a mediados de los noventa en su natal Inglaterra con el conjunto de britpop Electralux, aunque realmente nunca sucedió nada relevante con ellos. Fue a inicios de milenio que su vida cambió por completo cuando se casó con la artista japonesa Yoko Ono y ambos se mudaron a la ciudad nipona de Hita.

Una vez instalado ahí, Chris Jack fundó un nuevo proyecto pero esta vez encaminado hacia el terreno del garage primitivo pero con acercamientos al R&B, freakbeat, música surf y fuertes dosis de psicodelia y oscuridad.

Ya situados en el presente, su más reciente trabajo, publicado por el sello neoyorquino Greenway Records, representa su cara más oscura e inclinada hacia el rock venenoso y psicodélico, pero siempre con una guitarra fuzzeada que se encarga de protagonizar todas las composiciones.

El tema que abre el álbum es "You'll See", una pieza de tres minutos que recuerda a los Kinks de los sesenta por la distorsionada guitarra y eso de inmediato se enlaza con "Ego A Go Go", un tema más cercano al beat por el ritmo muy marcado de la batería que es la encargada de conducir toda la composición.

Más adelante hace su aparición "I Ain't Convinced" que tiene ciertas referencias a The Stooges por la forma que tiene Chris Jack de cantar y arrastrar las palabras. Casi al final del álbum suena "All I Find", en el que un hipnótico teclado permanece omnipresente y se vuelve el protagonista de la psicodélica canción.

De igual forma vale la pena destacar que todo el arte del álbum fue realizado por el ilustrador valenciano Mik Baro, por lo que en conjunto el material coloca a The Routes no sólo como uno de los grupos más trabajadores dentro del garage contemporáneo sino como uno de los más destacados y que mejor realizan su trabajo.


martes, 14 de noviembre de 2017

Reseña: Escobar - The Biggest Sound (Dirty Water Records USA / Adrenalin Fix Music / Beast Records / Strychnine Recordz, 2017)




Con más de dos décadas de experiencia, el sello londinense Dirty Water Records se ha consolidado como uno de los más importantes del mundo gracias a su cuidada selección de material, siempre especializada en rock & roll, pero en un intento por expandirse y alcanzar nuevos territorios, ahora nació su filial Dirty Water Records USA, la cual contará con el mismo objetivo.

Con sede en Phoenix, Arizona, y con la gestión de Nicole Laurenne (cantante de The Darts), el primer lanzamiento del sello es el tercer LP de Escobar, un dueto de punk & roll surgido en las calles de Francia y el cual está conformado por Remi Lucas (guitarra y voz) y Charly Cailleaud (batería).

Aunque en apariencia el binomio pueda parecer nuevo por haberse formado apenas en el 2014, en realidad entre sus integrantes se encuentran miembros de reconocidos proyectos como The Anomalys, Weird Omen, The Bushmen y Daria, además de ser bastante prolíficos y desde el 2015 han publicado un álbum cada año.

En esta ocasión, su nueva placa presenta 12 composiciones propias en las que se escucha un sonido que se inclina hacia el rock & roll en su formato más clásico pero creado con el mínimo de elementos y sin complicaciones. Son piezas que respetan la estructura clásica de una canción pero que transpiran energía en cada nota.

Desde la abridora "Terrible Man" se pueden escuchar los gritos desgarradores de Remi acompañados de una batería que sin buscar protagonismo, sólo se encarga de servir de complemento y redondear el sonido del dueto. Por otra parte, "Big Town" recuerda al sonido primigenio de los Pixies y en "Changeover" se asoman ciertas referencias al sonido de frenético de proyectos alternos de los integrantes, como los ya mencionados The Anomalys.

Con un sonido sencillo pero bien ejecutado, Escobar demuestra por qué es considerada como una de las bandas más productivas de la actualidad gracias a su acelerado ritmo de trabajo y además, el álbum funciona como carta de presentación para Dirty Water Records USA, un sello que tiene la difícil pero no imposible tarea de igualar en importancia lo alcanzado por su contraparte inglesa.


domingo, 12 de noviembre de 2017

"He descubierto que las canciones de La Barranca han envejecido sanamente", una plática con José Manuel Aguilera



A punto de publicar el nuevo álbum de La Barranca, tuvimos la oportunidad de platicar con su líder, José Manuel Aguilera.

Con poco más de dos décadas de trayectoria, La Barranca se ha consolidado como una de las agrupaciones de rock más respetadas de México. El grupo surgió a finales de 1994 por inquietud del guitarrista y cantante José Manuel Aguilera, quien previamente había participado en bandas como Sangre Azteka y La Suciedad de las Sirvientas Puercas, además de que posteriormente ha sido integrante de Jaguares, Nine Rain y ha colaborado con músicos tan variados como el Dr. Fanatik y San Pascualito Rey.

Pese a los constantes cambios de integrantes, el único miembro fijo de la agrupación siempre ha sido Aguilera, quien ahora se acompaña de Adolfo Romero (guitarra), Navi Nass (batería), Ernick Romero (bajo) y Yann Zaragoza (piano) para conformar la actual formación de La Barranca.

Con una larga trayectoria, la historia de Aguilera quedó plasmada en el libro La Vida En La Barranca (Ediciones Stella, 2008) del periodista David Cortés, aunque si se quisiera definir con un adjetivo al músico nacido en 1959, el más apropiado sería trabajador. Mientras otros de sus compañeros de generación prefieren vivir de éxitos del pasado y permanecer estancados en su zona de confort, José Manuel siempre se ha mantenido en activo con la publicación constante de trabajos, los cuales siempre se han caracterizados por su elevado nivel de calidad.

Con motivo de la próxima aparición del onceavo álbum de La Barranca, en Música Inclasificable tuvimos la oportunidad de platicar con José Manuel Aguilera, quien nos contó tanto la inspiración de su sencillo más reciente, su formato musical predilecto, la forma en que selecciona el orden final de las canciones de sus trabajos y su opinión de las nuevas bandas mexicanas de rock.

La Barranca en la actualidad. Fotografía cortesía de la banda

Hace unos días se lanzó el tema “Cuervos” como antesala del próximo álbum de La Barranca, ¿cuál fue la inspiración o acerca de qué trata esta canción?

José Manuel Aguilera: El tema habla de varias cosas, en primera instancia es una exhortación para desearle el bien a alguien, pero también es una reflexión de que a veces, en los momentos más complicados, más difíciles, es cuando realmente valoras lo que tienes. Pero aunque sea mi interpretación, siempre me ha interesado que las personas creen su propia visión de las canciones y se formulen sus propias interpretaciones.

¿Y por qué elegiste en específico el tema de “Cuervos” para lanzar como primer adelanto del próximo álbum de la banda?

JMA: Bueno, en realidad la única razón que existe es que se trata de la primera canción del nuevo álbum que ya se encuentra completamente terminada y por eso decidimos lanzarla para que el público la escuche. El resto de las canciones del material ya están grabadas y sólo les falta la parte de post producción, así que realmente no están completamente terminadas.



¿Entonces prácticamente ya está listo el nuevo álbum de La Barranca? ¿Tienes alguna fecha estima para que salga a la venta?

JMA: Sí, pensamos que saldrá a principios del próximo año, tal vez en febrero, y contendrá 11 canciones, todas composiciones de nosotros y en esta ocasión no se contó con ningún invitado.

Acerca del título del material, ¿ya tienes definido cómo se llamará?

JMA: Todavía no está definido completamente el título del álbum pero hay una canción que aparecerá en el disco y se llama “Lo Eterno”, la cual nos gusta mucho y es una opción para que el material también se llame así, pero es sólo una propuesta así que no podría asegurar que al final así se llame el álbum.

Desde mi perspectiva, creo que La Barranca siempre se ha caracterizado por crear álbumes y no tanto canciones, ¿tú estás de acuerdo con eso?

JMA: Yo difiero un poco de esa opinión. Nosotros siempre nos hemos preocupado por trabajar en álbumes, pero también me interesa que las canciones puedan existir por sí mismas, que tengan vida propia, y creo que nuestro nuevo material no será la excepción. Las 11 canciones que contendrá forman una colección musical que guarda cierta sonoridad similar, cierto humor, pero al mismo tiempo cada una de las piezas las trabajamos por separado y no necesariamente se conectan entre sí.

La Barranca. Fotografía cortesía de la banda

Cambiando de tema, ¿tú qué opinas acerca de los formatos musicales? ¿Prefieres los tangibles a los digitales o crees que se acoplan unos con otros?

JMA: En mi caso, para realmente escuchar y coleccionar música, sin duda prefiero los vinilos, además de que es el formato con el que crecí y por eso le guardo afecto porque me parecen objetos maravillosos; sin embargo, si vas en el coche o en el transporte, no vas a llevar una tornamesa, entonces yo creo que cada formato tiene sus virtudes y un uso en específico, pero si yo tuviera que elegir, mi predilecto es el vinilo.

Entonces supongo que a eso se debe que La Barranca ya ha lanzado dos de sus álbumes en formato de vinilo (Eclipse de Memoria, 2014, y la reedición de El Fuego de la Noche, 2015), ¿no es así?

JMA: Sí, además por fortuna ya hay un público en México que consume los vinilos; en realidad siempre han existido los consumidores de vinilos, pero creo que en la actualidad son más evidentes en nuestro país. Por mi parte, yo me encuentro muy feliz de que nuestro trabajo pueda ser lanzado en un formato como el del vinil porque siento que le hace más justicia a la música y de hecho, en un futuro tenemos planeado lanzar otros dos materiales en vinilo.

Eso no sabía, ¿qué materiales serán?

JMA: Nuestro nuevo material también será lanzado en vinilo, aunque no estoy seguro si desde un inicio pero es un hecho que se editará en acetato aparte de CD y digital. Por otra parte, también vamos a lanzar una reedición de nuestro segundo material, Tempestad (1997), pero ahora en vinilo.



A mí me causa mucha curiosidad el orden en el que aparecen las canciones en un álbum porque supongo debe ser complicado, como músico, elegir qué tema abrirá o cerrará un disco, ¿en el caso de La Barranca cómo definen eso?

JMA: En realidad es todo un proceso que en muchas ocasiones se alarga y requiere mucha atención, pero al mismo tiempo es algo bastante intuitivo, al menos para mí. Aunque no existe tal cual una fórmula, a mí siempre me gusta que los álbumes abran con una canción fuerte… llamativa… un poco como los primeros cinco minutos de una película de James Bond. A partir de eso vamos acomodando las canciones para darle una narrativa y cierta coherencia al álbum. Es un trabajo muy meticuloso que toma su tiempo porque hay que ver qué canciones quedan mejor juntas y cuales es mejor no colocarlas de forma consecutiva.

Hace unos meses La Barranca ofreció un concierto en el Teatro Metropólitan para interpretar en su totalidad los dos primeros álbumes de la banda, El Fuego de la Noche (1996) y Tempestad (1997), ¿qué fue lo que aprendiste o recordaste al volver a escuchar y ensayar todas las canciones?

JMA: Bueno, en este caso creo que el reto fue tocar las canciones desde nuestra perspectiva actual porque las bandas somos igual que las personas y La Barranca actual es diferente a la de hace dos décadas, no sólo por los integrantes sino en cuanto al sonido. Entonces, el reto fue tomar las canciones de los discos e intentar interpretarlas pero con nuestra formación actual y con todos los años acumulados que ahora tenemos, lo que a su vez nos llevó a redescubrir nuevos significados en las canciones y en darme cuenta que después de tantos años, los temas han envejecido sanamente.

De hecho, lo interesante del concierto fue que La Barranca se presentó con dos formaciones sobre el escenario: con los músicos actuales y con el trío que originalmente grabó el álbum.

JMA: Sí, fue parte de hacer un recorrido por nuestro pasado pero también para realizar arreglos distintos y que no quedara en una simple reinterpretación de las canciones y ya. Para la fecha del Teatro Metropólitan tuvimos que ensayar arduamente con las dos formaciones y creo que el resultado final quedó muy bien plasmado en el concierto.

Por otra parte, hace unos meses salió el álbum titulado Promesaluz (2017) del dueto que formaste junto a Yamil Rezc, ¿qué diferencias encuentras entre el sonido de ese proyecto y el de La Barranca?

JMA: Para mí son dos cosas absolutamente diferentes que lo único que comparten es que yo participo en ambos proyectos. La idea del dueto con Yamil surgió para crear música sólo en estudio, un poco como intentar hacer una banda virtual, y componer una colección de canciones y ya, porque en realidad la idea nació después de que él y yo nos encargamos de hacer la música de la película mexicana Potosí (2013) y dijimos: ‘hay que hacer algo más’. De esta forma fue que nos reunimos y creamos las canciones del disco que, según yo, suenan más a pop, al menos al pop visto desde mi perspectiva. Y por otra parte, La Barranca es un trabajo de equipo en el que tenemos otro tipo de ambiciones y no es sólo de estudio porque también nos gusta trasladar nuestras canciones a los escenarios y poder interactuar con el público.



Y en ese sentido, recuerdo que en el 2001 se editó Yendo Al Cine Solo, tu primer y a la fecha único álbum como solista, ¿tienes planes o te gustaría lanzar otro material en solitario?

JMA: Sí, yo siempre he manejado esa posibilidad y claro que me gustaría pero la realidad es que siempre me ha gustado estar inmiscuido en varios proyectos, aunque al final mi prioridad siempre es La Barranca, así que siempre he tenido una agenda bastante apretada. De momento estoy enfocado en el lanzamiento de nuestro nuevo material, después vendrá la reedición en vinilo de Tempestad y posteriormente me gustaría publicar una reedición justamente del álbum que mencionas, Yendo Al Cine Solo, porque actualmente está agotado, aunque no estoy seguro si también saldría en CD o en vinilo, lo cual a mí me encantaría.

Y dentro de tu variado trabajo, también te has enfocado en la escritura, tanto como columnista en revistas pero también con el lanzamiento del libro Estambul que publicó Rhythm & Books en el 2011, ¿dentro de tus planes a futuro te gustaría lanzar otro libro o inclusive escribir una novela? Al final, las letras de La Barranca son como cuentos breves.

JMA: Me gusta mucho escribir como una forma para plasmar en papel las ideas que nacen en la mente y me parece un ejercicio bastante recreativo, pero de momento no está dentro de mis planes otro libro porque además creo que el tema de los libros es bastante absorbente y requiere de mucho tiempo y dedicación. El libro que mencionas es una colección de textos cortos que tienen relación con mi profesión de músico y apuntar ideas en todo momento, pero yo de ninguna forma me considero un escritor.

Por último, acerca del actual panorama de las bandas de rock en México, muchos se quejan y dicen que no hay nuevas bandas interesantes o de calidad en nuestro país, ¿tú crees que sea verdad y todo está perdido o sí hay nuevos proyectos relevantes?

JMA: Pues mira, mi respuesta es un tanto subjetiva porque a pesar de ser músico y formar parte de esta industria, en realidad estoy bastante desconectado acerca del actual panorama musical mexicano y desconozco mucho de lo que están haciendo los grupos en el país, lo cual me causa pena aceptarlo pero es verdad. De repente escucho alguna recomendación de amigos o puedo escuchar el trabajo de alguna banda con la que nos toque alternar en un concierto, pero son pocos casos. Lo que sí he observado es que continúan surgiendo bandas de rock en México y esto nunca se acabará porque además ahora hay muchas facilidades de grabación, distribución y formas de dar a conocer tu trabajo. Mi conclusión es que la escena musical en México está viva y en movimiento. ¿Está mejor o peor que cuando yo empecé? Eso no lo sé y creo que sólo el tiempo se encargará dar la mejor respuesta.


Recordamos que el próximo concierto que tiene confirmado La Barranca será el próximo 2 de diciembre en el Foro Cultural Hilvana de la Ciudad de México.